miércoles, 12 de agosto de 2009

No más Dramiones! Capítulo 6: "Lo que la Rowling nunca mencionó: Draco Malfoy, la caída de un Hurón Presumido"


- Pensé que nos tomaríamos más tiempo en este tópico, pero ya ha sido suficiente - Hermione estaba completamente exasperada y quería dar por terminado el bochornoso incidente del "sangre sucia".

- ¿Celosa, Granger? - rió el maniatado macho, pero se contuvo ante la imposibilidad de actuar si la castaña usaba magia, era mejor ser sensato.

- No, querido, no te daré en el gusto, sólo que revelaremos una verdad a través de un nuevo tópico, y creo que será todo un placer para mí presentarlo...

...

- No soy un presumido, sé lo que valgo y estas gentiles muggles me demuestran que también tienen conocimiento de aquello - el rubio sonreía ante su aseveración, ya que eres tú la que no se ha dado cuenta de mis atributos, o más bien... no se ha querido dar cuenta.

- Malfoy, eres un presumido y fanfiction parece que ha contribuido. Estas mujeres fantasean contigo, desde su propia imaginación y ahora tienen al real en frente... a todo esto ¿qué encuentran de atractiva a esta... cosa? - lo que al parecer era un abucheo colectivo, al estar sin volumen, sólo se manifestaba por caras de molestia y algunos movimientos de mano nada halagadores para Hermione - oye tú, la del cartel "Como quisiera ser túnica..." más te vale que bajes ese dedo, que yo no te estoy insultando, solamente digo que este hombre es común y corriente.

- Ella tiene todo el derecho de manifestarse por las cosas que dices de mi, melenuda. Saben que Draco Malfoy jamás será un hombre común y corriente, lo han demostrado en sus historias, siempre tan elegante, ya que poseo demasiado buen gusto al vestir y...

- Ya que hablamos de cómo te tratan en los fics, con esas cualidades que te dejan taaan bien parado, sería muy bueno que conocieran algo de tu vida en Hogwarts, ¿no crees? - con un toque de varita desata a Draco, para luego nuevamente utilizarla y aparecer detrás de ellos un telón.

- Acomódate bien paliducho, que este tópico es toda una preciosidad. Me tomó unas cuantas lechuzas y revisiones de mis documentos secretos - dejó que se arreglara, luego de tantos saltos en el tópico anterior - nuevamente toda esa ropa está en su lugar y ese cabello ya parece estar más decente ¿mejor, cierto? creo que podemos reanudar este asunto - otra vez la varita y nuevamente las cuerdas mantenían a Draco en su lugar.

- ¿Qué te pasó, Granger? - el rubio estaba absolutamente sorprendido del comportamiento de la ex-prefecta perfecta - ¿acaso te golpeaste la cabeza al despertar? ¿te uniste al club sádico del Lord Oscuro? vaya, no creí nunca poder ver tu lado perverso ¿qué quieres hacerme ahora? disfrutas humillándome, lo vas a pagar caro. No te favorece para nada hacerte la malvada, sólo algunos, como nosotros los Malfoys, tenemos la capacidad de que nos crean el cuento... tú no ¡convéncete! - lo último se asemejó más a una súplica que a una orden, quizás matizada por la incertidumbre de lo que vendría, así que se compuso para volver a su postura segura y confiada, no debía mostrarse vulnerable.

- Por Merlín Hurón, solamente uso este ridículo medio para evitar que te comportes como un crío - dijo exasperada Hermione - ya hiciste suficiente con tu berrinche por los Drarrys, y eso que estabas atado a la silla, lo último que quiero es salir perjudicada por uno de tus hechizos oscuros. Decía mi abuelita que mejor "prevenir que curar", así que también en este tópico te mantendré bien sujeto. La varita va a ser mi mejor amiga para mostrar las imágenes que traje, útiles para quitar de las cabecitas de tu secta la leyenda de Draco Malfoy, el seductor.

- Rata de biblioteca, no te atrevas a hacer algo estúpido - no alcanzó a terminar porque se apagaron algunas luces y en el telón apareció la primera imagen. La leyenda "Archivos Desclasificados de la Orden del Fenix: Ficha 2.156.421-8 / Draco Malfoy", dejó a Draco con los ojos bien abiertos y en posición de alerta, en la medida que las cuerdas lo dejaban.

La castaña estaba dispuesta a todo con tal de eliminar de la faz del mundo muggle la existencia de los Fics, y que mejor que usándolo de la manera más retorcida. Se sorprendió la primera vez que tramó algo malvado para el plan anti-dramiones, pero ahora la jornada terminaría con toda aquella pantalla convencida de que los fics eran una locura, aunque terminase convertida en una mini-voldy.

- Silencio, que la función comienza - la castaña elevó el tono de la voz, lo suficiente para callar los intentos del rubio - espero que estés muy cómodo en tu silla, porque vas a estar un bueen rato observando esta preciosa pantalla.

- Estás enferma - suspiró resignado, esperando atrocidades visuales - pero sabes que podrías mostrarme de todas las formas y ellas me querrían igual.

- Espérate sentado hurón, que cuando todo termine ellas van a saber que tú no eres un dios encarnado - sonreía satisfecha, como quien ha cumplido su tarea con esmero y espera una buena calificación por ella - Primera evidencia, ¿por qué siempre escriben que el hurón huele a menta? ¿o a pino? ¿o que huele a café recién molido? por Merlín que son ingeniosas con aromas y sabores, si hasta sabor a chocolate han puesto que tienen sus labios, por eso pienso que sería mejor que les aclarara el panorama. Tengo que reconocer que sí, un perfume a menta lo acompañaba por todos lados ¿alguien se los sopló? y creo que si alguien se fue con el chisme, lo hizo muy mal.

- Claro que huelo a menta Señora Weasley, acércate y verás que huelo a la mejor que existe en el mundo mágico - sonrió seductoramente a la pantalla, con todas las chicas atentas a lo que sucedía - por cierto querida muggle, no tengo sabor a menta, pero gracias por el cumplido. Vaya que eres atrevida, ni se me habría ocurrido que alguien quisiera probarme de esa manera.

- ¡Hey! que aquí estamos en medio de algo serio. No distraigas a las pobres chicas con artilugios de galán de poca monta, que desde hoy ni siquiera te van a resultar en casa - Hermione lo mira con desaprobación y camina hasta ponerse frente a la pantalla- sí, el olía a menta. ¿Quieren saber la realidad? ¡es un adicto a las grageas de menta de Honeydukes! - pone en la pantalla una imagen, mágica por supuesto, de un Draco que sonríe goloso mientras come dulce tras dulce - todo el día andaba con un paquete en los bolsillos de la túnica. Acabemos con una farsa tan grande como que este desteñido esté aromatizado, eran sólo los efectos de los dulces.

- ¿Y, que acaso no puedo tener dulces favoritos? tanto te molesta que los coma - Draco se erguía desafiante en su silla, mirándola a los ojos - que me dejaran un suave aroma no creo que sea un problema para tí... ah... pero ahora que recuerdo tus padres eran algo asi como medimagos de dientes ¿traumas por no comer azúcar en la niñez? ¿te envío el número del especialista en problemas mentales? ¿te dolió mucho? - más irónico no podía ser este famoso rubio.

- Tú sufriste más que yo hurón y eso puedo comprobarlo. Como sabia que tienes unas respuestas siempre ofensivas y molestosas, me permití traer otra imagen para ilustrar la situación en Hogwarts.

Una imagen mágica a todo color, con un Draco sosteniendo su cara con las dos manos iluminó la pantalla. Luego otra en que Madame Pomfrey lo obligaba a usar una poción, nada de sabrosa según puede observarse, y por último lo que pareció ser un sermón de Mc Gonagall, Snape y Pomfrey unidos. En toda su estadía en Hogwarts, Draco Malfoy fue un asiduo visitante de la enfermería, por su costumbre de comer dulces a toda hora y triturarlos con los dientes. En la pantalla una serie de letreros comenzaron ha hacerse presentes. De todos los colores y con dibujos explicativos incluso, le mandaban a decir que era un goloso y tierno estudiante amante de la menta.

- ¡Por Merlín, que no necesito que me revises los dientes muggle picarona! Mi boca está muy bien, gracias - con una sonrisa se declara vencedor del primer round de imágenes - ¿Viste? ellas me apoyan, sólo bastaba una poción y mis dientes estaban perfectos. Un poco de molestia era posible de resistir a cambio de tan placentera sensación ¿es que acaso jamás comiste caramelos? ahora sé por qué eres tan amargada ¡Te faltó azúcar!

- No te pases de listo y no juegues con mi paciencia, que tengo un arsenal de imágenes para que se den cuenta de que eres un ser humano común y corriente. Aunque seas un mago, eso tampoco te da un nivel mayor que el resto. Continuando, la siguiente imagen es para derrumbar un segundo mito: el que este muchacho tenía cabello perfectamente peinado – un click y la imagen cambia a un Draco manteniendo una lucha con una poción en su cabello - aquí tenemos la razón del peinado oficial del hurón. Si alguna vez se dijo que lucía sedoso y de suave manejo, aquí está la explicación. La pelo de escoba no solamente era yo, aquí tenemos al señor con malos despertares capilares.

- Por lo menos yo usaba pociones, porque tú parecías que tenías de estilista a un gato. Durante los primeros tres años ni siquiera averiguaste lo que era un cepillo – el rubio sonreía burlón, recordando como lucía Hermione de pequeña – ah por cierto, aún recuerdo el incidente aquel de la poción del inútil de Longbottom. ¿Aún tienes pesadillas? Yo habría pedido algo para dormir sin sueños, luego de una semana con ese cabello tan… arcoíris, si incluso hacías juego con los tapices de la profesora de Adivinación.

- Por más que lo intentes no podrás hacerme caer en tu jueguito, porque el gran mentiroso de supuesto cabello perfecto eres tú. Para que sepan muchachas, este intento de hombre poseía al despertar el recuerdo de su almohadita en el cabello, por algo tantos esfuerzos con las pociones – Una imagen del rubio entrando al baño, cubriendo apenas su cuerpo con una pequeña toalla y con el cabello sumamente alborotado, es lo que la ex Gryffindor presenta como prueba de su aseveración, mas no contó con el griterío que se transformó en una extraña vibración en la pantalla de espectadoras - ¿Qué diablos les pasa? Sí, este desteñido tenía un buen cuerpo a los 16, pero habrá mejores allá en donde viven. Por favor no sigan

- Granger, mi abdomen en esos tiempos e incluso hoy se encuentra ejercitado y tonificado. Si no estuviera atado, podría demostrarles lo que estoy diciendo ahora, así que chicas van a tener que creer en mi – mira hacia la gran pantalla resignado, haciendo muecas de que quería sacarse la túnica, pero no puede – señorita del cartel rosa, permítame decirle que está prohibido que un mago se transforme en una toalla, así que imagina que pasaría si fuese una muggle intentando eso, pero gracias por tu cumplido. Pero, que atrevida señorita de la túnica violeta, no me da frio luego de una ducha, así que no te preocupes en darme calor al usar tan mínima toalla, costumbre que por cierto conservo hasta el día de hoy. Y no señorita ¿Andrea es tu nombre?, eso dice un cuadro en tu espalda, no ando mostrándome desnudo ante todo el mundo, así que no sueñe con que me paseo sin protección alguna luego de mi baño diario, así que su sugerencia no corresponde. Oh gracias, pero madre jamás ha entrado en una cocina a hacer algo más que dar una orden a los elfos – mira a la castaña, que ya frunce el ceño y se apresura a completar la frase – que por supuesto tienen remuneraciones y sus debidas prestaciones sociales. Continuando con tu cartel, mi querida admiradora muggle, madre jamás ha cocinado algo en su vida, pero te agradezco que me llames bombón, ni te imaginas cuan dulce puedo ser… - dice coqueto, arrastrando suavemente las palabras.

- Como me temía que algo así ocurriría con tus seguidoras las hiperventiladas, es que reservé una imagen muy especial – Una foto de Sirius esta vez, saliendo de la ducha con una toalla incluso más pequeña que Draco y mostrando un cuerpo demasiado bien mantenido para su edad hace que la pantalla vibre de manera aún más extraña que antes – por cierto hurón, tu tío tiene aún mejor cuerpo que tú. Oh, las dejé mudas, que bien – Hermione no puede disimular la risa ante la cara de su némesis, que pareciera que pronto llegará al color berenjena de tanta rabia acumulada, particularmente porque quien dijo que quería verlo sin toalla, tachó el nombre Draco y puso Sirius.

- ¡Maldita enemiga del acondicionador! Ven a desatarme, que aquí mismo te muestro una exhibición de cuerpo bien mantenido. Esta malvada arpía, mis queridas muggles no va a lavarles el cerebro con imágenes claramente alteradas. Recuerden que están ante una bruja y que tiene todas las habilidades como para hacerlo – el rubio se acomoda nuevamente en su asiento y sonríe cuando ve la pantalla de espectadoras – oh, gracias queridas Aleja y Startless, sé que cuento con su apoyo... porque soy mucho mejor que ese vejete. Una disidente no hace menor mi ejército, Granger.

-Una sola fue valiente en mostrar que tú no eres el único atractivo de la historia, Malfoy. Queridas, saquen de su cabeza la idea que se fijará en alguna de Ustedes y las amará con todo su dinero y su corazón, porque él sólo se quiere a si mismo y con suerte. En virtud del tiempo, mejor continuemos con este tópico con un nuevo mito a derribar: Draco Malfoy es un hombre seguro de si mismo, siempre que Voldemort no amenace a su madre – En la imagen aparece el susodicho, escribiendo atentamente durante los TIMOS, lo cual extraña a las espectadoras porque no tiene algo que sirva para el famoso mito - ¿Una imagen común y corriente, cierto? Eso se llama las apariencias engañan, porque para que sepan este hurón desteñido es un maldito supersticioso. La corbata que ven ahí es la misma para todos los exámenes y eventos importantes – Hermione señala con el dedo la imagen mágica del telón y se voltea hacia las chicas – ah y por cierto ¡HOY LA ESTÁ USANDO! – descubre una manga de la túnica y da cuenta que poco más abajo del puño puede verse una corbata verde y gris fuertemente amarrada a la camisa, manteniendo sujeta su mano en la dichosa prenda - ¿Cómo creen que lo sé? porque como parte de la orden del fénix más de alguna vez me tocó ser quien tomara las fotografías de seguimiento de los sospechosos de traición. Y no se alteren, que la orden del fénix funcionó mucho antes del dichoso tomo en que hablan de ella, así que no revisen sus libros, porque Rowling hizo lo que quiso con la verdadera historia.

Sin darse cuenta se han atorado los botones de la manga de su túnica y la de Malfoy, cosa que descubre al terminar de hablar e intenta zafarse sin éxito. Ese momento es aprovechado por Draco, que jala del brazo a la castaña, haciendo que su cara quede a centímetros de la de Hermione.

- No sabía que te gustaba jugar a la espía Granger, que traviesa eres. ¿Me espiaste en la ducha también? Porque si me fotografiaste entrando al baño, supongo que te quedaste a ver el espectáculo completo ¿todavía fantaseas con mi cuerpo cubierto de espuma? - le susurra coquetamente, alcanzando a rozar su boca con la de la castaña.

La gran pantalla retumbó, producto del grito que todas las espectadoras muggles dejaron escapar ante una escena de dramione en vivo. Ambos enemigos de frente y todo listo para un beso de película, pero como siempre que va a alcanzarse la perfección, ocurre un percance.

- Eres un cerdo Malfoy, eso quisieras – intenta zafarse, pero solo puede voltear la cara, para evitar que el rubor de sus mejillas fuera mal interpretado por el rubio - fíjate que a quien siempre enviamos a fotografiarte y aún debe soñar con tu cuerpo es Zabinni. No sabes cuantas veces nos suplicó usar la cámara para fotografiar las mazmorras – frase que es dicha justo en el momento en que puede soltarse de su enredo con el rubio, el cual parece estar indigestado por las arcadas que no puede evitar - ¿quieres una poción para el malestar de estómago? Y eso que no te he dicho que aún conserva las fotos que te tomaba en las duchas, después de los partidos de Quidditch.

- La puerca eres tú, como es que fueron tan morbosos de enviar a espiarme a ese que siempre me quiso comer como pastel de carne - el rubio movía la cabeza, como intentando sacar de su cabezala imagen de Blaise fotografíandolo maliciosamente en secreto - nunca pensé que usarían métodos tan retorcidos para obtener información.

- Ay por Dios Malfoy, no seas homofóbico, a ti te gustaban las chicas y a él los chicos, punto - Hermione parece molesta ante el escándalo de Draco sobre las fotos de su ex-compañero - más de alguna vez tú también anduviste fotografiando a tus víctimas, señor casanova.

- Que yo sepa jamás se quejaron ante el Wizengamot así que víctimas no hubo, sólo mujeres complacidas - nuevamente se acomodó bien en su asiento y sonrió de medio lado a la gran pantalla, con el consabido efecto en sus admiradoras - repito lo que dije cuando comenzó tu estúpido tópico,yo siempre he sido tan elegante y de buen gusto al vestir y eso realmente juega a mi favor, no como tu marido el pobretón.

- No te metas con mi marido, porque ahi vas a quedar calladito de un sólo movimiento de varita - la castaña hace el amago de sacarla de su bolsillo, pero se contiene y lo mira desafiante - pero hoy no la necesito, porque "una imagen vale más que mil palabras". Otro mito que se derrumbará el día de hoy: Draco Malfoy camina como todo un galán, ondeando su túnica al pasar. La siguiente imagen las va a dejar boquiabiertas, así que espero no se disloquen la mandíbula.

La fotografía mágica muestra a un Draco caminando algo más apurado de lo normal, con las manos en los bolsillos. Al parecer fue su túnica la que hace que se enrede y se vaya al suelo sin poder apoyarse en algo para detener el golpe. Una sonora vibración nuevamente fue recibida desde la gran pantalla, ya que todas las chicas intentaban decirle que lamentaban que hubiera sufrido tal accidente. Carteles escritos de manera apresurada y unas muecas que parecían "sana, sana... colita de rana", comenzaron a cubrir cada una de las ventanas. El rubio no había podido evitar bajar la cabeza ante la bochornosa escena, pero la reacción que se produjo por la imagen le devolvió nuevamente el orgullo que había sido pisoteado por la ex-prefecta-perfecta-espia-de-la-orden.

- ¿Ves? estas chicas saben que un accidente lo puede tener cualquiera. Y tú tímida muggle, no te escondas tras tu letrero ¿enfermera es algo así como medimaga, cierto? ¿Entonces por qué dices que eres enfermera y que puedes curarme a besos? - la joven, con una chapita que decía Eni, se apresura a responderle con otro letrero - ¡pero si de tímida no tienes nada! ¿haces milagros con ellos? pues te recuerdo que, aunque eres de mi agrado visual, soy un hombre comprometido y no gusto de serle infiel a mi esposa. Ay malvada rata sabelotodo, creo que no has podido hacer mucho para destruir la imagen que tienen estas mujeres de mi.

- Cállate Malfoy, deja de hablar que ya no sabré donde pararme sin toparme con tu ego. Para mí ya es un avance el poder mostrarte como ser humano y no como una fantasía de hombre perfecto - Hermione parecía molesta e intentaba contener las ganas de lanzar un hechizo para hacerle desaparecer la boca - Y como última imagen para este tópico, tengo que revelar otro de los grandes secretos de Draco Malfoy, su fijación por el encaje.

- Vamos Granger, que para nadie del mundo mágico y muggle debe serle desconocidos mis líos de sábanas - Draco volteó para mirar a la gran pantalla y guiñó un ojo a las espectadoras - así que si quieres mostrarme con alguna de mis novias de la escuela, ve... muestra lo que tienes.

- Si me has dado el permiso, claro que revelaré tus aventuras en la cama con tu amante número uno... ¡tu almohadita de bebé! - alcanzó a decir, antes de soltar una carcajada que hizo eco en toda la habitación - este huroncito jamás se fue a dormir sin antes abrazarse a ella. Incluso mis espías me comentaron que la escondía de día para que nadie viera que el galán de los slytherin aún era un pobre niño.

La foto en cuestión es revelada y la imagen del rubio abrazado a la almohada, como si esta fuera su mejor amiga (y vaya que amiga) vestido solo con un pijama corto, lo suficiente para mostrar su cuerpo. Si no fuera porque la pantalla se encuentra insonorizada, un gran aww se habría escuchado. Las mujeres de la pantalla están totalmente derretidas ante la ternura personificada por el hurón dormido.

- ¿Qué les pasa? es un maldito infantil ¿qué hombre dormiría a esa edad con la almohadita de la cuna? ¡mírenlo! - Hermione no quiere admitir que ha perdido esta batalla contra las dramioneras. No ella, que planificó este tópico durante una noche de insomnio y pensó que cada imagen mágica fue adecuadamente seleccionada - No puedo creer que estoy frente a mujeres que no saben mirar más allá del cuerpo de esta... cosa. Creo que voy a tener una larga lucha con ustedes, así que mejor preparo el próximo tópico. No puedo desgastar más mi tiempo y hay mucho para avanzar. Así que...

Una nueva imagen se presenta, pero parece que ha sido puesta por error dentro de la planificación de los tópicos. Una sonriente y muy arreglada Hermione posando a la cámara, como si ella misma hubiera sido la fotógrafa. Hasta Draco estaba absorto mirando lo bien que lucía ella en la imagen, que ni se dio cuenta que fue desatado de la silla.

- ¿Y eso Granger? ¿qué acaso te pusiste a modificar imágenes tuyas, luego de las del vejete de Sirius? - se levantó y comenzó a arreglar su túnica, un poco desordenada por los movimientos mientras estuvo atado.

- Porque yo también sé lo que valgo traje estas fotos, me tiene harta eso de que siempre sea la que se ve bonita en séptimo y antes un esperpento, aquí traigo las pruebas de que fue una cruel forma de tratarme por parte de esa JK...

" La otra cosa que Rowling olvidó: una ratón de biblioteca con curvas"

No Más Dramiones! Capítulo 5: Dos lados de una incómoda llamada (II Parte)"Como una madre se vuelve una psicópata de cuidado"

Draco y yo hablaremos en este tópico acerca de los Dramiones. En ellos...

Un fuerte sonido interrumpe sus palabras, algo así como ¿una alarma de incendios?. Draco estuvo a punto de sacar su varita, cuando Hermione con un movimiento de mano se lo impidió y sacó del bolsillo de su túnica un móvil.

- Si me disculpan... Draco, encárgate de darles una idea del tópico - alcanzó a decir, mientras tomaba el teléfono y se alejaba un poco para contestarlo. Para su desgracia, un lugar donde aún podían verla desde la gran pantalla las adictas a los Dramiones y, obviamente, Malfoy...

...

- Aunque sabía que Isabel había estado con Lucius, su primer hombre, él se sentía absolutamente capaz de sacar las marcas que esas pálidas manos habían dejado en el cuerpo de su amada. Invisibles, para cualquiera, excepto para Sirius. Deseaba borrarlas como si fuesen de hollín, usando sus manos y lengua hasta que su accidentada primera vez fuera solo un mal sueño. Recorrería cada centímetro hasta que todo le indicase que sólo existía él en esa piel de tacto aterciopelado, demostrándole lo que es una entrega en cuerpo y alma, lo que es ser tratada por un hombre de verdad - Emily Granger abre los ojos como platos en medio de la lectura de su fic favorito, "Pasión Infernal". Lee en voz baja, casi susurrante, para darle mayor dramatismo al contenido de la historia – Nada de palabra dulces y embustes para hacerla suya y encasillarla como un número más en la morbosa estadística de las amantes de una noche, esa que Lucius mantenía anotada en el viejo cuaderno de la sala común Sly. La besó suavemente en la comisura de los labios, tortuosamente lento, para provocarla a que cerrara los ojos y se rindiera ante la sensación de ese leve contacto. Fue en ese momento que la miró y no pudo dejar de deleitarse ante el rostro de la mujer que lo traía completamente loco - el calor se hacía insoportable en aquella pequeña habitación, todo gracias a semejante escena.

Emily no puede contener su asombro. La pasión de su amado personaje de Fics la descoloca cada vez que lee, provocándole atacar a Albert al llegar a casa, porque, como plus, además de haber buenísimos argumentos, había escenas que le provocaba intentar variar su vida “intima”. Desde que conoció la página se ha dedicado sólo a buscar historias de la época de los merodeadores, porque ellos actualmente tienen, o tendrían, su edad. La sola idea de leer fics de categoría M, donde pudiese aparecer su hija, nuevamente, le causaban problemas cardiacos. Las historias le comenzaron a parecer interesantes cuando se dio cuenta que había de otros personajes, distintos a esos jóvenes que podrían ser sus hijos. No pudo evitar recordar su ingreso al mundo de Fanfiction, gracias a los Dramiones y nuevamente tuvo que calmar la visión de su hija teniendo sexo salvaje con el rubio, tan malvado como encantador, con ese caminar arrebatador... tal como su padre Lucius...

“Ay, calma esa afiebrada cabeza mujer que ese muchacho podría ser tu hijo, no puedes pensarlo en cueros”, se reprochó mentalmente mientras tomaba un vaso de agua y lo posaba en sus sienes. “Y deja también de sacar al baile al padre, que bien bueno estará, pero ha sido un malvado hombre”. Aunque sepa que los fics son obviamente ficticios y se haya enterado por su hija de los niveles de maldad del mayor de los Malfoy, no podía dejar de pensar si era cierta la fama de galán seductor y sobre todo los comentarios acerca de su cuerpo que, se murmuraba, mantenía en perfectas condiciones gracias al ejercicio “piensa mejor en cómo dejó a esa pobre Isabel, sola y abandonada después de su primera vez... pero que primera vez, si con esa me quedo feliz, aunque la segunda se demorara años... ay pero que cosas pienso, mi mente me traiciona y la cochinada se apodera de mi, muuy mal Emily, vas a tener que serenarte o el pobre Albert va a ser quien caiga al hospital con algún hueso roto, todo por las acrobacias que se te ocurren cuando lees "Pasión Infernal", tenía que hacerlo por la continuación de su vida sexual. Su marido, gracias a su renovada imaginación por las historias, cada día está más sorprendido de las “habilidades” de su mujer, correspondiendo como pudiese ante su amada. “Ese Sirius antes de Isabel sí que hizo de las suyas y vaya que "conoce" Hogwarts, pero mejor dejo de pensar estupideces y mejor leo el otro que dejé guardado, así con una historia dramática me calmo un poco. Creo que existen una serie de conocimientos acumulados en estas historias, mira que estar solo en la imaginación de quien escribe, más de una historia verdadera debe haber hecho alguna de estas cosas antes de escribir o más de alguna lectora debe haber utilizado estos tips como yo”, concluyó pícara.

La nueva lectura provocó efectos no deseados en la pobre Señora Granger. "Amor en Penumbra", es el fic de un amor imposible en que Lily Evans y Remus Lupin tienen un amor a escondidas, ya que ella está casada con el mejor amigo de éste, James Potter. No sabe cuantas veces ha llorado leyendo a ese par que se adora sin siquiera poder hablar al mundo el sentimiento que los mantiene encadenados. Ha sido testigo de como han mantenido el lazo, mal disimulado de amistad, a través de paseos por la ciudad… cada tarde, después de las seis. Se cuentan todo: ríen, se consuelan, aconsejan... tantas cosas, tal como deberían hacer un par de amigos entrañables, aunque el roce de sus manos delate que quieren ir mucho más allá. Este capítulo los muestra después de una pelea de James y Lily, en donde Remus ha salido desesperado a buscar a su amada que lo ha llamado por medio de una carta embrujada, por medio de la que se comunican. Se ven y ya no pueden evitar seguir engañando al corazón, porque sus ojos muestran cuanto se necesitan en aquel momento... y que debían estar juntos, aunque fuese como amantes, aunque destruyeran el corazón de James.

Unen sus frentes y sus manos a los costados, cerrando los ojos al sentir el alivio de estar juntos. De pronto, las bocas se buscan desesperadamente, poniendo fin a la agonía que se había prolongado por años, reconociendo la pertenencia del uno hacia el otro y que ni el mismo Merlín podía hacerse parte para separarlos o eso creían. Una sensación de quemazón invadió a Lily, provocando que se estremeciera dolorosamente. Remus se asustó y alcanzó justo para tomarla en sus brazos y evitar que cayese al piso. La realidad los golpeó fuertemente, ya que se hizo presente el lazo que unía a dos personas que estaban casadas por el rito mágico. Cada descendiente de los Potter y sus consortes, estaban unidos por un encantamiento, el que se realizaba al final de la ceremonia de matrimonio y que tenía por finalidad alertar cuando uno de ellos cometía infidelidad. Esta sólo detonaba sus poderes ante manifestaciones de tipo físico, manteniendo a salvo de todo peligro a quienes no eran fieles en el pensamiento, como hasta hacía poco estaba Lily. Remus no sabía que hacer ante su amante desmayada y el pronto arribo del enfadado esposo, porque también el sufría las consecuencias del desliz… y un continuará fue el inicio de toda una fatalidad…

- ¡Maldita sea esta escritora que actualiza tarde, mal y nunca! justo cuando estaba interesante pone "Continuará" ¿que acaso quiere enviarme directo a la clínica? - la Señora Granger iba directo a explotar de la rabia - ¡Y se disculpan cuando aparecen de nuevo! ¿qué piensan, que una tiene que estar sentadita esperando la notificación de actualización? - cada día disminuían las notificaciones, que hasta hace una semana eran tantas que tenía que leerlas a hurtadillas, aprovechando el sueño "cansado" de su esposo. "De algo que sirva la calentura" pensaba pícara. Si pudiera le enviaría mensajes a todas las lectoras de Fanfiction para iniciar una campaña de promoción de las actualizaciones. Porque para ella el Fandom no iba en descenso, sino que algo raro tenían las escritoras y eso lo iba a descubrir, pero primero algo le golpeo la mente y le provocó un dolor en el pecho ¿es tan así eso del conjuro matrimonial? su Hermione estaba casada con un descendiente de familia antigua y quizás si ella quisiera alejarse del troglodita jugador amateur de escobitas voladoras, podría terminar mal y ella... ¿y si le pregunto, pero cómo lo hago? Claro que ella debía saber que efectos tenía el conjuro matrimonial sobre ella, pero la duda la hace sentirse muy inquieta, pero por la pobre Lily. Sabía que el grito de su hija no se haría esperar, porque la castaña ya había discutido con ella sobre la infidelidad, en aquella tarde en la clínica, pero la curiosidad era más fuerte... ¿Qué podría suceder en el caso de la historia? nuevamente maldijo por lo bajo a la escritora de aquel fic y tomó el móvil que tenía en su bolso.

Sonido de marcado de teléfono: tut... tut... tut. El corazón latía con fuerza, todo por culpa de una bendita historia que la había dejado comiéndose las uñas. Su hija se estaba demorando más de lo acostumbrado, ya llevaba tres tut...y

- Hijademicorazóntengoalgourgentequedecirteaunquesiestásocupadanocreopero... ¡necesito una respuesta! - gritó cuando sintió que contestaban su llamada - ¿estás ocupada con alguien? - el corazón bombeaba a mil por hora y era una máquina escupidora de palabras - ¡siquieresllamoenunratomásperonecesitosaberalgo! - todo de un tirón y sin siquiera respirar.

- ¡Mamá, no me grites! ¡Te dije que estaría con Ginny! - ahí tenía, la hizo enojar, ahora a contener la furia de su pequeña Granger.

- Perdón hija, pensé que estabas con algún compañero... trabajando, porque como no contestabas... supuse que había ocurrido algo en el trabajo, como la vez pasada y... - algo raro estaba pasando, no en vano era su madre, pero decidió bajar el tono de la voz para evitar sulfurarla más.

- ¡La Hermana de Ron! ningún hombre heterosexual tiene ese tipo de apodos, tu cabeza ya se está inventando una novela rosa de pasión y engaño, no deberías haberte retirado... ¡anda a trabajar a la consulta!

¿Apodos? si ella no cuestionó que ella estuviera con su cuñada y amiga. Estaba demasiado alterada para poder preguntarle algo, su Hermione no era la misma de siempre, seguramente algo debe haberle pasado y justo le sale con esa pregunta, pensó culpable. De pronto, miró su laptop y la escena final de "Amor en penumbras" se hizo presente. Le preguntaría sutilmente y nada pasaría, porque la curiosidad mal contenida podría pasarle la cuenta y no quería volver a la clínica.

- Hermione, estaba leyendo sobre el mundo mágico el otro día y leí algo sobre el matrimonio. Decía algo de que el conjuro era tan poderoso, que cuando dos magos se enlazaban y uno de ellos cometía infidelidad, el otro lo sentiría... eh ... como fuego... por ejemplo, si tú engañases a Ron, él...

- ¡Mamá, que mi marido no va a morir rostizado si lo engaño! ¿De dónde sacaste esa estupidez? Créeme que si fuera así medio mundo mágico estaría ardiendo en llamas...

- Pero yo lo leí hija y... ¿es falso? oh ¿en serio? - preguntó dudosa, pero con la curiosidad sosteniéndola.

- ¡No es una vil excusa! Mamá, por amor a Dios, soy fiel y amo a Ron - ya no podría contener al Volcán Hermione, que estaba lista para erupcionar y telefónicamente, por lo cual los efectos se sentirían en la misma china.

- Pero Hermione, si no dudo de tu fidelidad, es que he tenido esa duda desde que leí ese libro y... bueno, a menos que tú andes viendo para el lado - "bien Emily, ahora si que va a matarte y sin siquiera usar las manos, ahora te arrepentirás con todas tus fuerzas por haberla mandado a esa escuela" pensó apenas lanzó aquella frase al aire.

- Estás inventando cada cosa y ya das miedo, todo por una estúpida historia que leíste... - vaya, si que está enojada. Hay algo sospechoso por la reacción de su querida hija, quien si hubiera sido otra la ocasión le habría dicho "no pienses tonterías". Alguien habrá echado algún rumor ¿o se estaba persiguiendo? ¿su pequeña despeinada tenía un secreto?

- Hermione te digo que lo leí en un libro, no te pongas así, pareces loca... - a ver si con eso la hacía volver a la realidad, pues de verdad estaba asustándola.

- Pero... no... ¿Te compraste otro laptop? - La habían descubierto y no existía la manera de sacarse de encima la verdad.

- Yo... no inventes, si yo - ¿Cómo maquinar una excusa a alguien que adivina hasta el pensamiento? "Debería haber matado a la Lechuza, la que traía la carta de Hogwarts, de un escobazo, gracias a ella estoy en este lío" en su pensamiento, el trasladar la culpa a otro ser viviente debería bastar para sacársela de encima.

- ¡Sigues metida en Fanfiction! - Ahora si se había declarado la Tercera Guerra y ¡Por teléfono! ¿donde había una trinchera? - ¡Voy a llamar a Papá! te lo buscaste querida ¿Dónde estás?

Justo en ese preciso instante, cuando ya tenía la excusa perfecta, cuando su trinchera incluso estaba decorada a su antojo, se escuchó una voz cerca del teléfono. Parece que la madre de Hermione había pedido un té con limón y se lo estaban dejando junto al laptop, por las recomendaciones que tuviera cuidado con posibles electrocuciones. La tía Susan se había convertido en una posible víctima de asesinato en primer grado: "Mujer rabiosa mató a Tía por servir el té apropiadamente"

- ¡La casa de Tía Susan no es un escondite! ¡Me importa un soberano pepino que sea viejita, sorda y no sepa de internet! ¡Deja de comportarte como una niña jugando al detective privado!, tienes diez minutos para irte a casa y dejar el computador con la tía... no te vas a librar de la furia de papá... vas a ver como me cree a mí... ahora, si me permites, continuaré conversando de algo más agradable con Ginny, a ver si se me pasa algo de la molestia que siento... adiós...

Tut... tut... tut. El sonido del teléfono, al finalizar la llamada, coincidió justo con el comienzo de la defensa de Emily. En algo raro andaba Hermione, eso lo averiguaría con o sin magia, porque de un rato a otro su querida niña se había convertido en un gato de espaldas, defendiéndose ante cualquier palabra, incluso las disculpas. Llegó a insinuar que su madre la estaba persiguiendo por algo ¿en qué estaba metida Hermione?. Decidió salir de aquella casa, para volver a su hogar antes que Albert, ya que sabía las consecuencias de los enojos contagiados de hija a padre. A poco después de haberse despedido de su Tía y caminar hacia su auto, estacionado a una cuadra, Aunque inmediatamente respiró aliviada cuando sintió algo en el bolsillo de su chaqueta... el móvil de Albert. De alguien había sacado la inteligencia Hermione y no había duda que de ella. Por algo esa mañana despistó a su esposo y se llevó el teléfono con ella, ya que algo en su interior le dijo que alguna vez la sorprenderían en su pasatiempo secreto. Su marido podía ser una maravilla, excepto por su despiste ¡y como bendecía en ese momento su defecto!

Cuando llegó a su auto y estaba por abrir la puerta del piloto, se dio cuenta de que cinco jóvenes estaban enfrascadísimas en una conversación a viva voz. Para cualquier persona, hubiera parecido que hablaban en chino mandarín, excepto para ella:

- Un vestido así de sencillo me imagino que usó Isabel para el baile de primavera. ¿Cómo fue la descripción? ah ya recuerdo: "Azul anochecer, de la seda más fina y de una sencillez y elegancia nunca antes vista" - exclamó una de las chicas, apuntando la vidriera de la tienda de vestidos de gala.

- Anizzz, ese vestido no es de seda, para mí ese vestido se parece a uno que vi en una revista ¿se acuerdan que se las mostré? - contestó aún más emocionada otra de las amigas.

- Lo mejor hubiera sido ver la escena en vivo y directo, lástima que sea todo de ficción. ¿Se imaginan a Lucius y a Sirius? ay... que placer a la vista, si ellos dos son personajes de ensueño ¿por qué la Rowling no le dio a estos personajes todo el potencial? menos mal que existen los fics... ay señor... que delicia imaginármelos - una tercera hiperventilada babeaba delante de la tienda, mientras que las otras dos restantes comentaban animadas que esperaban pronto la actualización.

"Si supieran que actualizaron hace dos horas, vería una carrera para medalla olímpica aquí mismo" pensaba Emily, mientras sacaba la alarma de su vehículo y acomodaba su bolso en la parte trasera. Ella sabía que ese grupo de amigas era fanático de esa historia, mas se contuvo de acercarse a las chicas con la buena nueva, porque no quería parecer desubicada y la imagen mental de la cara de ¿qué diablos le dio a esta señora? de ellas fomentó su silencio."Pero acuérdate de Lini Espacial, ella tiene tu edad y escribe" fue su regaño mental y ese pensamiento la tranquilizó, haciéndola reir de buena gana. Para leer y escribir fics no hay edad, punto y se acabó la discusión, lástima que tuviera que ver tanta historia con su hija involucrada, ya que reducía sus posibilidades de lectura en un alto porcentaje. Y escribir.... mmm...

Cuando se disponía a encender el motor, una mujer llamó su atención. Esta vez una adulta, pero de aspecto juvenil, estaba caminando por la acera contraria. Llevaba grandes paquetes de compras y estaba acompañada del que parecía ser su marido.

Ginny y Harry Potter...

¿Entonces, donde estaba Hermione? ¡Su hija realmente estaba en algo!. Esto se estaba adquiriendo los matices de una de las historias que amaba leer. Le habían mentido y descubriría la verdad, aunque sin poder utilizar magia, porque el mundo muggle también tenía sus trucos. Tomó una libreta y quiso anotar algunas cosas, pero no supo qué poner. Algo se le tenía que ocurrir y pronto, necesitaba una maldita señal. Luego reparó en que el móvil de Albert le estaba causando molestias y pensó meterlo en el bolso. Cuando estaba por hacerlo, miró el aparato fijamente y recordó un llamado recibido hacía unas dos semanas... primera vez en la vida que quiso besar a uno de esos vendedores de promociones telefónicas

- ¡Eureka! - gritó tan fuerte, que llamó la atención de los que pasaban por ahí, quienes la miraron asustados, porque el semblante de Emily era de terror.

Tomó su móvil y marcó tres dígitos, números que le daban el poder de hacer algo para resolver el misterio. Luego digitó dos más, los que darían más fuerza a la idea...

Tuut... tuut... tuut...

- ¿Aló?, buenas tardes, me llamaron hace un par de semanas para ofrecer el servicio de ubicación con móviles de mi familia, algo como GPS móvil ¿está esa promoción? - hizo un gesto de triunfo, silencioso para no arruinar su buena suerte - oh... claro que lo quiero ¿cuanto se demoran? ¡Media Hora! pero claro que espero, no se preocupe... es que me asombra su eficiencia - mentiras descaradas para descubrir a la DESCARADA MAYOR - gracias y espero su mensaje de activación ¡de verdad muchas gracias!

Si Hermione pensó que había ganado la batalla telefónica con un poco de amenazas, ni se imagina lo que le espera. La mentira tiene patas cortas... demasiado cortas...

Continuará...

 
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