jueves 12 de febrero de 2009

Sesión Número 6 de la Sociedad Secreta. Alcohólicas Confesiones... Parte I... Una Ravenclaw irremediablemente enamorada...

Esta noche la Sociedad Secreta está de fiesta, todo porque Pansy ha organizado una pijamada. Está muy misteriosa y ha realizado varios pedidos por lechuza, que no han pasado inadvertidos por sus amigas, pero que según ella son necesarios para una noche "inolvidable".. Apenas llegó con la idea, y sin siquiera someterla a la aprobación del resto, decidió planificarlo para el fin de semana siguiente, específicamente el sábado. Más de alguna vez, durante esa semana sus amigas han mirado extrañadas cómo chequea listas y realiza pedidos a diferentes tiendas, como si fuera su boda y no un pequeño evento para cuatro... demasiada energía para una sola persona, muy sospechoso. Revisó cuidadosamente que no existiese actividad alguna al día siguiente, creando coartadas para todas hasta pasado el mediodía, dando cuenta de una habilidad estratégica que ya quisiera Voldemort.

Ginny, Hermione y Luna han llegado provistas de bolsos mágicos, cada una lo ha cargado de golosinas y otros artículos para divertirse en su pequeña fiesta. Apenas ponen un pie en la habitación, se quedan quietas ante el deslumbrante trabajo de Pansy. Todo está decorado en distintos tonos de verde, como si fuera un bosque encantado, con miles de pequeñas luces que lo hacían aún más espectacular. Lo último en "The Rebeld Wizards" se escucha de fondo, en un volumen que no molesta la conversación.

Ni siquiera han salido de su embobamiento, cuando una Pansy vestida con un tierno camisón de algodón, les habla desde el sillón.

- Bienvenidas queridas, acérquense. He dejado en la mesa algo para cada una- sonríe pícaramente y señala cuatro cajas forradas en seda, identificadas con el nombre de cada una - esto es una pijamada y nosotras parecemos brujitas de la caridad vestidas de esta forma - dice justo cuando las chicas se han despojado de sus túnicas y quedan en camisones hasta los tobillos, resultado de compras paternas previas al inicio de clases.

Las tres la miran sorprendidas, mientras toman en sus manos aquellas cajas señaladas con su nombre en elegante letra, al mismo tiempo que Pansy también toma la suya. Una luz proveniente de cada uno de los paquetes las deslumbra un momento, hasta que...

- ¡Que diablos me hiciste Pansy Parkinson! - dice Hermione cubierta por un pijama rosa de peluche, con forma de conejo, mientras trata de usar su varita para deshacerse de tan vistosa prenda. Lo único que obtuvo es que las orejas crecieran de tamaño haciendo que su apariencia resultara graciosamente adorable, debiendo hacerlas hacia atrás para poder ver.

- Yo la agarro, tú la matas - Ginny luce un pijama dorado con dos alas de igual color, pegadas en la espalda, que recuerda a una snitch. Ella se ha empeñado en sacar a tirones, sin resultados positivos - ¿Y tú por qué diablos tienes un pijama decente y no un disfraz como nosotras? ¡Maldita Serpiente! ¡No es Justo! ¡Luna también se ve "normal"!

- Tú dijiste que si te vestías de snitch Harry podría mirarte - carcajea maliciosamente Pansy, quien se ha sentado con las piernas cruzadas en su sillón, vestida con un sugerente camisón de seda y encaje verde Slytherin - tus deseos han sido mis órdenes, querida ama. Y tú Hermione aprende a reírte de ti misma, por algo escogí ese pijama. Como la mayoría de las veces eres demasiado seria para todo, decidí que en esta ocasión fueras más "festiva"... eligiendo el rosa porque te queda muy bien... y bueno lo de coneja... porque pensé que sería lindo ¿No crees? Ah y ten cuidado porque las orejas crecen si usas magia... es algo que ni siquiera el vendedor me pudo explicar.

- Soy una princesa, ¡Wii! - Luna baila por la habitación, feliz por su camisón rosa de seda, corte imperio y decorado con encajes y cintas blancas - nunca había usado uno así ¡Gracias!, está precioso y me encanta... ¡Wii!

- Para la enamorada... un traje de ensueño - la Sly se encuentra feliz comiendo chocolates que ha sacado de una pequeña caja, que sostiene en su regazo - ah y por cierto los "pijamas" desaparecerán solos a las ocho horas de haber tocado la caja, así que por mientras disfrútenlos. No se preocupen que no quedarán desnudas, eso sería demasiado cruel, simplemente volveremos a los horrendos pijamas de algodón - dice medio atragantada por comer de a tres por vez.

Ginny y Hermione suspiran vencidas, puesto que han gastado demasiada energía tratando de sacarse los pijamas, que parecen estar adheridos a su piel. Finalmente se sientan, luego de haber repartido en otra mesa el material escondido en sus bolsos. Libros, grageas de todos los sabores, productos de belleza, revistas, etc. abarrotan el mueble, que a duras penas sostiene la montaña de cosas. Ahora están cómodas en sus sillones, acompañadas de una caja de los mismos chocolates que está engullendo la pelinegra. Luna también ha cogido una y está afanada revisando la procedencia y contenido de la misma.

- "Miss Cutebutt". Apta para mayores de 17 años. Absténgase de aparecerse después de haber acabado su contenido o conducir su escoba - lee sorprendida, mientras le da un bocado a un bombón cubierto de chocolate blanco - ¡que rico! ¿por qué tanta precaución si son tan ricos?

- Debe ser porque quedas mareada después de comer tanta azúcar - Hermione se echa de a dos a la boca y parece un peluche rosa con labios de chocolate - ¡Son adictivos! ¿Tienes más?

- Claro que sí, he solicitado unas cajas a la loca de mi prima Franny, quien me las envía desde Alemania. Ella es experta en este tipo de chocolates, pero tuvimos que disfrazarlos de cosméticos para evitar algunos “problemas de aduana” llamados Mc Gonagall - dice divertida, ante el espectáculo de sus amigas desesperadas por chocolate - nuestra querida Luna ya ha contribuido con la futura diabetes, cortesía de los regalos de Nott... por lo que quise variar el tipo de chocolate hacia algo más delicado. Por cierto, hablando de Theo y chocolate... dame los cigarrillos que tienes escondidos... Nott hoy me dijo que te había dejado su cajetilla y que por eso no me daría uno...

- ¡Pansy Parkinson, aquí no se fuma, es un acuerdo! - Hermione frunce el entrecejo, convirtiéndose en un peluche enojón, de orejas caídas - ¡No me vengas con que es una excepción, que aunque haya carnaval no se acepta tabaco, es malo para la salud!

Desgraciadamente para la castaña, Pansy ya ha encendido uno de la cajetilla que le ha entregado Luna y la mira burlonamente. Para extrañeza de Ginny y Hermione, en vez del típico aroma a tabaco, un suave aroma a chocolate lo ha inundado todo.

- Ese Nott cada día mejora sus gustos en tabaco - dice Pansy mientras exhala una bocanada con deleite - Desde que anda de novio contigo, dejó de consumir otro que era demasiado fuerte. Antes era horroroso fumar de los suyos, por eso te agradezco mucho el cambio.

Sólo tres de las cuatro integrantes de la sociedad están conversando, sin percatarse que una integrante del clan Weasley estaba afanada comiendo chocolates en silencio, atrincherada en su asiento con varias cajas encima. Mientras tanto Pansy y Hermione están atentas ante esta Ravenclaw, que se había acomodado en su asiento de forma en que podía darles la cara a ambas.

- Le dije que me desagradaba besarlo cuando tenía sabor a tabaco - responde, mientras juega nerviosamente con las cintas de su pijama - así que luego de advertirle que se quedaría sin "manitas traviesas", se puso a buscar algo para evitar el síndrome de abstinencia. Un día llegó muy contento y me besó de improviso... un beso con sabor a chocolate. Quedé en las nubes y más allá, mientras me contaba que había descubierto ese tabaco que no era tóxico, como el que solía comprar. Ahora me dejó un paquete, porque yo le pedí uno... porque me encanta olerlos antes de dormir, así mis sueños son tranquilos... acompañados de mi príncipe azul pastel...

- ¡Luna Lovegood me sorprendes! - la pelinegra lanzaba un cojín al aire, recibiéndolo con ambas manos - ¡cada día más enamorada!

- Yo estoy sinceramente impactada, es que ustedes se llevan demasiado bien en tan poco tiempo
- Hermione forcejeaba por abrir una segunda caja de "Mrs. Cutebutt" pero, por alguna extraña razón, le costó abrir esta envoltura más que la anterior – parece que llevaran años, no sé como lo hacen.

- Es que tenemos muy buena comunicación, hablamos de todo y sin temores – dice Luna con una seguridad que abruma – ya sé que él es mi primer novio y reconozco que a veces me da miedo como avanza de rápido la relación, pero confío en Theo y él en mi. Hemos pasado mucho tiempo hablando de nosotros y de qué queremos con esta relación.

Luna y Theo se reunían todos los días en la tarde fuera de la biblioteca, como parte de su ritual de encuentro. Se les podía ver siempre de la mano por todo el Castillo y sus alrededores, absortos en su conversación y prodigándose muestras de cariño. Se despedían cuando llegaba la hora de cenar en el Gran Comedor, donde él la dejaba en la mesa de los Ravenclaw dándole un tierno beso en los labios. Si bien al principio fueron el blanco de los comentarios, por parte de los chismosos de siempre, eso era ridículo e irrelevante para ellos, ante ese amor que parecía que les brotaba por los poros y contagiaba el ambiente. Era una especie de escudo protector contra los problemas, sin hechizos ni pociones, sólo el amor que sentían el uno por el otro.

- ¿Hablan de todo? – Pansy miraba pícaramente a Luna y le acercaba unos dulces de tono ambarino - ¿y esas manitas traviesas terminan en juegos más interesantes o solo quedan en manitas? ¡No puedo creer que ustedes ya anden en cambiaditas de camas o quizás de encuentros en los pasillos! ¡Eres mi ídola Luna! ¿Qué tal es la torre de Astronomía? Me han contado que es fantástica...

- Ay Pansy, no tienes remedio – suspiró la Ravenclaw, mientras trataba de disimular un leve enrojecimiento de las mejillas – nosotros hablamos de sexo, pero no tenemos sexo… vamos con calma en ese sentido. Una cosa es que esté enamorada y otra cosa muy distinta es que sea idiota. Eso se va dando con el tiempo, al conocerse, no puedo sencillamente lanzarme a ojos cerrados… no soy así. Tampoco quiere decir que nos sentemos uno al lado del otro de la mano, vamos gradualmente, ¿me entienden? Pero estamos conociéndonos "en todos los sentidos", con calma… sin prisas… eso es fantástico… - una pícara sonrisa se instaló en su cara, al recordar todas aquellas "mini escapadas" a sitios desocupados. En ellos se exploraban más allá de los límites de la ropa y las buenas costumbres, usando todos los recursos que la imaginación les permitía y respetando los límites acordados. Una Ravenclaw y un Slytherin reafirmaban en cada uno de esos encuentros la creencia de que no existen las recetas para amar, sino puro instinto.

- ¿Ustedes hablan de sexo? A mi me costaría mucho poder tratar el tema con quien fuese mi novio y mucho más intimar así de pronto – Hermione no se ha dado cuenta que el pijama está encantado y ante sus reacciones las orejas se mueven de acuerdo a lo que quiera expresar. Apenas pregunta éstas se paran, mirando hacia el frente, haciendo que las demás no puedan evitar una sonora carcajada - ¡No se rían! Es que, a pesar de lo que dices sobre tu excelente relación con él, me parece que van demasiado rápido y tenía que decirlo. No llevan más que unos pocos meses y ya hablas de esas cosas, para mi es un poco más lento el asunto.

- No me río de tus palabras, Hermione, sino de tus orejas ¡Pero si pareces asustada de lo que dije! – Luna contiene apenas la risa, mientras que Hermione trata inútilmente de solucionar su orejudo problema – Como dije, con Theo nos tenemos la suficiente confianza para hablar del tema y hemos decidido que aún no estamos listos para algo mucho más íntimo... todo de a poco. Si no pudiera siquiera hablar con él, así como lo hacemos, créeme que ya hace rato habría pensado en terminar la relación. Repito: estoy enamorada, no idiota, y es por eso que hemos conversado del tema. A pesar de que a veces sintamos de que estamos preparados para avanzar a la velocidad de la luz, es necesario ir con calma. No puedo negar que hemos tenido que frenar nuestro entusiasmo más de alguna vez, ay... esto de las hormonas es bastante complicado de llevar, pero hay que hacerlo por el bienestar de los dos... que yo sepa aún no se acaba el mundo por no tener sexo... aunque el discurso de varios sea el contrario. Y no soy yo la que piensa así e impone su pensamiento, porque Theo ha sacado el tema a la conversación y me ha manifestado todo lo que siente, lo que ha pensado para nosotros... se siente bien poder compartir esas cosas y luego sacar conclusiones para el futuro. Así que me gusta hablar las cosas, claramente y sin silencios que entorpecen la relación. Como con ustedes, a medias tintas nada, a la cara mejor y así amigas como siempre.

- Así que con esas estamos querida Luna, me parece bien que pienses así y espero él se porte a la altura – Pansy la miraba con los ojos brillantes, conteniendo una mueca de tristeza - porque si me llego a enterar de alguna estupidez que cometa y va a conocer mi furia… ya verás… ese las paga y en grande… no podrás evitar que practique la magia antigua aprendida de mi abuela.

- Calma Pansy que aún se comporta de maravilla… cada día te vuelves más tenebrosa – la tranquiliza Luna, que sonríe ante la salida de su amiga - Gracias por el apoyo y dejenme decirles que ustedes son tan importantes para mi como Theo. Confío en cada una y sé que me escucharán y acompañarán, además de que en caso de ponerme idiota por el amor cuento con su patada en el trasero para poder volver a mis cabales. Para eso están las amigas, no sólo para compartir pijamadas, sino también los acontecimientos de la vida... muchas gracias por preocuparse por mi... por lo pronto estamos muy bien con Theo, cualquier cosa les aviso.

- Te envidio tanto mi Dunita dinda – Ginny sale de su mutismo de pronto y apenas puede hilar las palabras. Está con cinco cajas vacías de “Mrs. Cutebutt” en el regazo y juega con ellas a formar una pequeña torre – en cambio mi Haddy apenas convedsa conmigo, todo es quidditch y ese eztúpido de Voddemot… ay que mal novio tengo…

- Harry no es tu novio Ginny, no inventes una relación que no existe – Hermione va a ver que le pasa, pero los pies le fallan y ha tenido que sentarse de nuevo para evitar una caída - ¿Pansy, que tenían esos chocolates? ¡Ay no! ¡Nos emborrachaste con ellos!

- Calma conejita, si dejas de comerlos se va a ir pasando el efecto lentamente, son simples chocolates con distintos tipos de licor no bombas de alcohol – la tranquiliza la pelinegra, mientras le señala las instrucciones de una de las cajas – aquí dice que hasta 5 cajas son tolerables, según el organismo de las personas, vamos a ver ¿Cuántas se comieron ustedes? Yo solo dos…

- Yo tres – dice Luna sonriente – pero me siento de maravilla, creo que podré con una más ¡son espectaculares estos chocolates!

- Yo tres también – Hermione cuenta cuidadosamente los envases vacíos – pero a mi parece que me agarró fuerte – de pronto mira los de Ginny y pega un grito - ¡Ginny no te comiste cuatro, fueron seis! ¡Tienes los otros envases detrás de tu sillón!

- Ez que tanto amod me dejó muu triste y nezezitaba ahogad mi dolod en shocodate – Ginny apenas puede hablar en medio de su achocolatada borrachera – pedo padeze que estoz son bastante potentes… si padeze que hubieda tomado whizky de fuego... ay peddo zon fantazticoz padda la pena.

- ¿Y tú que pena tan grande tienes tú? – Pansy la interrogaba conteniendo la risa - apenas si puedes hablar tontina.

- Déjame, que ahoda les voy a contad mi trizte histodia de amod no coddespondido – Ginny toma aire y suspira lastimeramente – Nezezito sacad todo do que ziento… zi zigo azí deventadá mi codazón.

Continuará…
 
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